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miércoles, 24 de diciembre de 2014

Logrando la Misericordia de Dios. Salmos 6

La mayoría de los seres humanos en especial los que decimos ser cristianos hemos creído que Dios hace milagros porque se lo exigimos. Creemos que si gritamos fuerte podemos lograr lo que queremos. 
Muchas veces consideramos que tener fe es tener la llave mágica que obliga a Dios a que haga un milagro en nosotros. Por eso le reclamamos y le decimos que si tenemos fe cómo es posible que todavía no recibamos lo que estamos anhelando.
Jesús tenía mucha fe en su padre pero el siempre dejaba que sea Dios quien haga su voluntad en él. Lucas 22: 42 “diciendo: Padre, si es tu voluntad, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
Jesucristo nos dice que no depende del que quiere ya que todos siempre queremos algo, ni tampoco depende del que corre ya que todos estamos dispuestos a correr para conseguir algo. El que recibamos algo de parte de Dios cualquier cosa que sea depende de la misericordia de él. Romanos 9: 16 “Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia
Misericordia es perdonar a alguien que merece ser castigado. Debemos entender que por nuestros pecados merecemos ser castigados.
Como obtener la Misericordia de Dios.
1. Reconociendo que hemos fallado. V 1 “Jehová, no me reprendas en tu enojo,
Ni me castigues con tu ira.
” solo cuando reconocemos nuestros errores podemos corregir y llegar a la excelencia en lo que hacemos.
2. Pidiendo la Misericordia de Dios. V 2 “Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy enfermo;
Sáname, oh Jehová, porque mis huesos se estremecen
.” reconozcamos nuestras debilidades y que solos no podemos salir de nuestros problemas.
3. Reconociendo que sin Dios no tenemos la claridad suficiente para pensar o sentir. V 3 “Mi alma también está muy turbada; Y tú, Jehová, ¿hasta cuándo?” solo el espíritu santo nos puede dar paz verdadera. Paz en medio de la tempestad.
4. Nunca olvidándonos que solo la misericordia de Dios es lo que nos salva. V 4 “Vuélvete, oh Jehová, libra mi alma; Sálvame por tu misericordia.
5. Deseando ser siempre un adorador o alguien que alaba a Dios. V 5 “Porque en la muerte no hay memoria de ti; En el Seol, ¿quién te alabará?” Jesucristo no está buscando un pueblo de gente necesitada. Gente necesitada o interesada en recibir un milagro llenan a diario los estadios. Jesucristo está buscando un pueblo de adoradores hombres y mujeres enamorados de él. Juan 4: 23 “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren
6. Reconociendo la realidad que estamos viviendo pero sin culpar a Dios ni tampoco a los demás. V 6-7 “Me he consumido a fuerza de gemir; Todas las noches inundo de llanto mi lecho, Riego mi cama con mis lágrimas. 6:7 Mis ojos están gastados de sufrir; Se han envejecido a causa de todos mis angustiadores.” muchas personas nunca salen del estado en el que están porque siempre están buscando un culpable de lo que les pasa.
7. Estando seguros de que Jesucristo escucha nuestros ruegos. V 8-9 “Apartaos de mí, todos los hacedores de iniquidad; Porque Jehová ha oído la voz de mi lloro. 6:9 Jehová ha oído mi ruego; Ha recibido Jehová mi oración.”  debemos estar seguros que nuestro Dios es bueno. 1 Juan 1: 9 “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
8. Nunca debemos olvidarnos que Jesús se encarga de nuestros enemigos o de nuestros problemas. V 10 “Se avergonzarán y se turbarán mucho todos mis enemigos; Se volverán y serán avergonzados de repente.
Por nuestras fuerzas nada podemos conseguir nadie es suficientemente bueno como para merecer las cosas que tanto anhela en su corazón. Si hoy podemos decir que somos bendecidos es por la misericordia de Dios. Saber esto hace que seamos agradecidos con Jesús.